El otro día me tope con la columna de Alvaro Bardón en El Mercurio, y me hizo mucho sentido. Es por ello que se las dejo para que comenten al respecto.
Quiero mi bus amarillo
Los antiguos buses amarillos daban un buen servicio. Eran medio feos, contaminantes y toscos, pero cumplían horarios, circulaban fluidamente por todo Santiago y no eran caros. Y habrían sido más baratos si el Estado no los hubiera sobrerregulado tanto y permitido una mayor competencia de taxis, liebres, buses viejos, piratas, colectivos, autos usados importados, etcétera. Esto, además de tributos más reducidos. La política oficial de impuesto bajo al diésel y alto a las bencinas era y es tonta, y la contaminación es la misma.
Todo súper barato: por 360 pesos, un bus me sacaba de la ca-ma, arriba en San Damián, y me depositaba en la sala de clases de Pedro de Valdivia con Pocuro. Mi tía de 80 años, en La Cisterna, tenía dos líneas de buses “a la puerta”, y ahora no tiene nada.
Los que criticaban la locomoción vieja y, en vez de mejorarla, inventaron el Transantiago, son quienes nunca anduvieron en micro. Las consideraban poco estéticas y éticas; encontraban que había demasiados buses que obstaculizaban el tránsito nuestro, el de los que contaminamos en automóvil. Mucho “picante” suelto en las micros, cantantes, vendedores, loros y charlatanes, algo impresentable ante los que “nos observan desde el resto del mundo”.
Decían que había mucha micro vacía por la Alameda. Los micreros eran tontos y les encantaba perder dinero con viajes sin pasajeros. Había que tener menos buses, pero más “choros” y largos, tipo tren, que rimaran con el Metro, sobre todo en aquello de perder el dinero que se nos arrebata tributariamente.
La vergüenza electoral que les da el fracaso del Transanlagos les impide reconocer que se debe volver a un sistema flexible, que dé a la gente un servicio bueno y barato. Tampoco se reconocerá que todo este operativo ha significado enormes pérdidas ciudadanas, junto a fortunas para algunos amigos, mediante contratos vergonzosos en la línea social-corporativista ya conocida.
Los buses largos, que no giran y arman tacos, con enormes costos, sólo funcionarán -dicen ahora- cuando haya millonarias y variadas vías exclusivas en cada calle, no sólo para buses, sino, además, para bicicletas, taxis, malabaristas, autos, paseadores de perros, trotadores…
Este monumento a la inteligencia ingenieril socialista -un fracaso más de la planificación- está creando nuevos campos para la tontería política, tales como fijar precios, subsidiar o estatizar la locomoción, volviendo al “notable éxito” que fue la Empresa de Transportes Colectivos del Estado, donde “se desapareció” hasta el gato, algo que suele ocurrir cuando la gestión pública pretende reemplazar a las relaciones libres entre los chilenos.
Otra fórmula sería prohibir los viajes largos y obligar a trabajadores y estudiantes a moverse en un círculo o campamento solidario, cercano, tipo ghetto. Algo clásico, típico de los dictadores inmovilizadores de ciudadanos que, además, gustan de los monumentos nacionales y bicentenarios, con su foto y firma, y pérdidas de miles de millones de dólares, tipo EFE, hospitales y escuelas caras y de mala calidad, Transanlagos, puentes de Chacao.
Al final, vamos a terminar con más autos, tacos, impuestos, contaminación, demoras, gastos y un pasaje más caro. Es el socialismo, compañero: el resultado de una menor libertad personal. Algo muy conocido, excepto, al parecer, en América Latina, calificada como el continente estúpido.







Todos los miércoles no me pierdo el comentario de este señor, mehace rememorar los 17 años de dsictadura, hacer apararecer el sistema de locomoción, como que si hubiésemos andado en los PULLMAN AMARILLOS, se le olvida a sese señor como corrían por un boleto, cuanto tiempo demoraban en atravesar Alameda entre cientos y cientos de micros, se le olvida cuantos chodferes murieron por no querer entregar las 4 chauchas que llevaban en la “pesera”.
No quiero decir que esto es la maravilla pero hay un grupo inmenso de gente luchando por cambiar las cosas, ayer se reunió una comisión del mas alto nivel integrada por gente de universidades y centros de estudio para analizar y proponer las medidas correctivas, en marzo evacuarán su informe.
Publicado por Juan Carlos | enero 16, 2008, 10:09 am